Este domingo estreno
Debo, la filósofa believer de Rafaela y loco mundo
Debo, interpretada por Joaquín Reyes, una mujer capaz de citar a Zenón de Citio mientras se emociona con el último single de Justin Bieber.

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Rafaela y su loco mundo presenta a una de sus criaturas más inclasificables: Debo, interpretada por Joaquín Reyes, una mujer capaz de citar a Zenón de Citio mientras se emociona con el último single de Justin Bieber.
Su habitación es un altar al eclecticismo: el fundador del estoicismo y el ídolo pop conviven en la pared como si fueran colegas de tertulia. Esa mezcla imposible define su esencia, mitad serenidad helenística, mitad euforia de fan entregada.
Su vida interior es un viaje permanente hacia lo místico. Devora a Bucay y a Coelho con la misma pasión con la que otros leen horóscopos, convencida de que cada frase es una señal del universo. Esa espiritualidad la vuelve introspectiva, profunda y, a veces, agotadora. Debo no conversa: te guía, te analiza, te ilumina… o te deja con la cabeza como un bombo.
Quienes la conocen desde la infancia ya están acostumbrados a su intensidad. Lo mismo te suelta una reflexión sobre la virtud que te recita una frase motivacional digna de taza de desayuno. Pero su verborrea existencial viene acompañada de una lealtad inquebrantable. Debo es esa amiga que no falla, incluso cuando su mundo interior parece un cruce entre un templo zen y un concierto en primera fila.
Por eso, aunque a veces te entren ganas de mandarla a freír espárragos, nadie en Rafaela se atreve. Debo es parte del paisaje emocional del barrio, una mezcla de gurú improvisada y fan mística que ilumina —y aturde— a partes iguales. Si quieres, puedo ayudarte a crear titulares igual de gamberros para otros personajes del universo de Rafaela y su loco mundo.
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