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Eduardo Casanova profundiza en la locura deliciosa de Gestas
Aunque Casanova insiste en que su verdadera vocación es la dirección —“Lo mío no es actuar, es dirigir”—, admite que rechazar un personaje tan jugoso habría sido impensable, especialmente viniendo de un amigo como Paco Cabezas.

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Eduardo Casanova ha hablado con franqueza y humor sobre Gestas, el personaje que interpreta en La Nena, al que define como “el súbdito más absoluto” de la Madre encarnada por Nuria González.
Para el actor y director, este papel ha sido una sorpresa inesperada: “Nunca pensé que me podrían ofrecer un personaje que estuviese aún más loco que yo”, confiesa entre risas, celebrando la oportunidad de explorar un registro tan extremo.
Casanova destaca que Gestas pertenece a un universo casi imposible de imaginar fuera de la ficción. “Está escrito por Paco”, afirma, subrayando que un personaje así difícilmente podría existir en la realidad. Aun así, reconoce que precisamente esa exageración es lo que lo convierte en un rol tan atractivo, un espacio donde medir límites y jugar con la intensidad sin freno.
Aunque Casanova insiste en que su verdadera vocación es la dirección —“Lo mío no es actuar, es dirigir”—, admite que rechazar un personaje tan jugoso habría sido impensable, especialmente viniendo de un amigo como Paco Cabezas. La confianza entre ambos y la libertad creativa que le ofreció el proyecto fueron claves para aceptar el reto.
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El actor también reivindica la profesión interpretativa, a la que define como “preciosa”, aunque a menudo relegada a un segundo plano. Para él, Gestas es una demostración de lo que la ficción puede permitirse: personajes imposibles, excesivos y fascinantes que permiten al intérprete explorar territorios que la vida real nunca ofrecería. Un regalo en forma de locura controlada.
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